La acalasia es un trastorno en el que el esófago pierde coordinación y la unión con el estómago no se abre adecuadamente.
Puede causar dificultad para pasar sólidos y líquidos, regurgitación de alimento, dolor en el pecho y pérdida de peso. Estos cuatro síntomas también nos ayudan a medir la intensidad del problema y la respuesta al tratamiento.
Con frecuencia se confunde con reflujo. El diagnóstico correcto cambia por completo el tratamiento.
El tratamiento se define de acuerdo con el tipo de acalasia, la edad, la anatomía, los tratamientos previos y las preferencias del paciente.
La manometría de alta resolución es fundamental. La endoscopia y los estudios con contraste ayudan a descartar otras causas y planear el tratamiento.
Las opciones pueden incluir dilatación, miotomía endoscópica o miotomía de Heller. No todos los pacientes necesitan la misma opción.
La miotomía de Heller divide las fibras musculares que no permiten que la unión se abra correctamente.
Generalmente se acompaña de una funduplicatura parcial: se utiliza una parte del estómago para formar una barrera suave alrededor de la unión con el esófago y así disminuir el reflujo sin apretar completamente el paso.
Puede realizarse por laparoscopia o mediante cirugía robótica. En nuestra práctica, la cirugía robótica es el abordaje preferido para la miotomía de Heller porque ofrece visión tridimensional aumentada, instrumentos articulados y gran precisión al separar las fibras musculares y construir la funduplicatura.
Estas ventajas técnicas son especialmente útiles en anatomía compleja o después de tratamientos previos. La vía definitiva se acuerda contigo después de revisar el caso completo.
El objetivo es mejorar el paso de los alimentos sin crear una obstrucción nueva.
La estancia hospitalaria suele ser corta.
La alimentación avanza por etapas, iniciando con líquidos y progresando según la tolerancia y el procedimiento realizado.
La cirugía mejora el vaciamiento del esófago, pero no devuelve una contracción normal. Por eso, comer despacio y mantener seguimiento sigue siendo importante a largo plazo.
→ Revisión de endoscopia, manometría e imágenes
→ Confirmación del diagnóstico y tipo de acalasia
→ Comparación clara de las opciones disponibles
→ Tratamiento personalizado
→ Plan de alimentación y seguimiento
Envíalos antes de tu consulta. El Dr. Kaloyan los revisa personalmente.