Un lipoma suele sentirse como una bolita blanda y móvil debajo de la piel.
Aunque muchos son benignos, no toda masa es un lipoma. El crecimiento rápido, dolor, firmeza, profundidad o tamaño importante requieren una evaluación más cuidadosa.
El objetivo no es únicamente quitarla. Es hacerlo sin perder información diagnóstica y protegiendo la función y la apariencia de la zona.
Una masa pequeña, estable y sin síntomas puede vigilarse en algunos casos.
La cirugía puede recomendarse si crece, causa dolor, limita el movimiento, genera duda diagnóstica o afecta de manera importante la comodidad o la apariencia.
Dependiendo de sus características, puede requerirse ultrasonido, resonancia, tomografía o biopsia antes de retirarla.
Las masas sospechosas no deben extraerse como si fueran un lipoma simple. La primera operación debe planearse correctamente.
El tratamiento se realiza mediante cirugía abierta, con una incisión planeada de acuerdo con el tamaño, la profundidad, las líneas naturales de la piel y las estructuras cercanas.
Buscamos retirar la lesión completa cuando corresponde, proteger nervios y músculos, y obtener una muestra adecuada para patología.
La estética importa, pero nunca por encima de una resección segura y de un diagnóstico correcto.
La mayoría de las lesiones superficiales se retira como procedimiento ambulatorio.
La recuperación depende del tamaño, la profundidad y la localización. Una lesión pequeña puede permitir volver rápidamente a actividades habituales.
Las lesiones profundas o cercanas a articulaciones pueden requerir más cuidados y limitar actividad durante un periodo mayor.
→ Valoración de la masa y sus características
→ Estudios de imagen o biopsia solo cuando se requieren
→ Planeación funcional y estética de la incisión
→ Resección quirúrgica
→ Análisis de patología
→ Revisión de herida y resultado definitivo
Envíalos antes de tu consulta. El Dr. Kaloyan los revisa personalmente.