El bazo participa en la respuesta inmunológica y en el manejo de las células de la sangre.
Puede requerir cirugía por enfermedades hematológicas, quistes, tumores, crecimiento importante, traumatismos u otras condiciones.
Retirarlo no es una decisión menor. Primero debe confirmarse que la cirugía ofrece un beneficio mayor que
sus riesgos.
La indicación depende de la causa, los síntomas, el tamaño del bazo, los resultados de laboratorio y la respuesta a tratamientos previos.
Con frecuencia se necesita coordinación con hematología, oncología u otras especialidades.
Algunas enfermedades pueden vigilarse o tratarse sin cirugía. Otras requieren una esplenectomía programada o una intervención urgente.
La esplenectomía puede realizarse por laparoscopia, cirugía robótica o cirugía abierta.
La elección depende del tamaño del bazo, la enfermedad, la anatomía, el riesgo de sangrado y los antecedentes quirúrgicos.
La cirugía mínimamente invasiva puede reducir el tamaño de las incisiones y acelerar la recuperación en casos adecuados. La plataforma robótica agrega visión tridimensional aumentada e instrumentos articulados, especialmente útiles para controlar los vasos del bazo y trabajar en anatomía difícil. La cirugía abierta es preferible cuando ofrece mayor seguridad o control.
Cuando es posible, las vacunas y el plan de prevención de infecciones se organizan antes de la cirugía.
El tiempo de hospitalización depende de la enfermedad y de la vía quirúrgica. En una esplenectomía mínimamente invasiva programada y sin complicaciones, muchos pacientes pueden regresar a casa al día siguiente; los casos complejos necesitan vigilancia más prolongada.
Después de una esplenectomía se vigilan el sangrado, las plaquetas y otros cambios relacionados con la enfermedad de base.
También recibirás indicaciones sobre vacunas, prevención de infecciones y cuándo solicitar atención médica por fiebre. El seguimiento continúa después de cerrar las heridas.
→ Revisión de imágenes, laboratorios y diagnóstico
→ Coordinación con el especialista tratante
→ Preparación de vacunas cuando corresponde
→ Selección de técnica laparoscópica, robótica o abierta
→ Cirugía y vigilancia postoperatoria
→ Plan de protección a largo plazo
Envíalos antes de tu consulta. El Dr. Kaloyan los revisa personalmente.